Buenos días,
en esta historia vemos como el niño abandona y deja de lado a su juguete preferido, un robot. Después de un sueño muy extraño, se da cuenta de que no puede tratarlo así. Finalmente vuelve a quererlo y a jugar con él.
Jesús, ayúdanos a cuidar nuestros juguetes y no maltratarlos.
Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.