Buenos días niñas y niños
El caracol de la canción camina despacito, sin prisa. Lleva su casita en la espalda y todo lo que necesita para ser feliz. Mientras camina, descubre el sol, la sombra, las flores y los amigos que encuentra por el camino. Nos enseña que no hace falta correr para disfrutar la vida.
Podemos ir despacio, mirar, escuchar y sentir. A veces el viento nos acaricia, a veces el sol nos abraza, y si miramos con atención, el mundo está lleno de cosas hermosas.
El caracol nos muestra que cada paso, aunque pequeño, tiene valor, y que el camino es tan importante como el destino.
Y ahora, igual que el caracol que se detiene a descansar y escuchar a las estrellas, nosotros también vamos a hacer silencio un momento. Vamos a cerrar los ojos, respirar despacito y dar gracias a Dios por todo lo bonito que encontramos en nuestro camino.
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