Buenos días niñas y niños
Hoy queremos hablar de una palabra que quizás no siempre nos gusta oír, pero que es muy importante: OBEDECER.
Ser obediente significa escuchar con el corazón y hacer caso a las personas que nos quieren: los padres, las maestras, los abuelos... Cuando nos piden algo, no lo hacen para mandar, sino para ayudarnos a crecer y aprender.
A veces nos cuesta obedecer, porque querríamos hacer lo que nos gusta o lo que nos apetece. Pero cuando escuchamos con atención y confianza, descubrimos que podemos hacer que nuestro entorno sea más agradable para todos. Cuando hacemos caso con alegría, no sólo hacemos lo que nos piden: estamos diciendo “te quiero” con nuestras acciones.
¿Cómo te sientes cuando haces caso y ves que los demás están contentos contigo?
Jesús, ayúdame a escuchar y a obedecer con amor. Que siempre pueda hacer bien con alegría.

Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.