Observamos :
En el vídeo vemos una mamá osa polar que camina despacito con sus dos cachorritos. Los pequeños la siguen, a veces se caen, a veces juegan y ruedan por la nieve. La mamá osa los espera, los mira y nunca se enfada. Siempre está cerca, cuidándolos.
Reflexionamos:
La mamá osa quiere mucho a sus cachorros. Tiene paciencia cuando juegan, cuando se equivocan o cuando van más lentos. Ella los protege, los acompaña y no los deja solos. Así como la mamá osa cuida de sus pequeños, también nosotros somos cuidados por las personas que nos quieren.
Jesús, gracias por las mamás y los papás que nos cuidan con amor. Gracias porque tú también nos acompañas siempre y nunca nos dejas solos.
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