¡Buenos días niñas y niños!
Parece ser que el león corre detrás de la gacela. ¿Quiere atraparla? Intenta muchas veces correr tras ella, pero se cansa, suda mucho y no puede alcanzarla porque todavía no esta preparado
El león se da cuenta de que para poder correr mejor necesita entrenar su cuerpo. Entonces empieza a practicar, moverse y fortalecer sus músculos Poco a poco va mejorando y se pone más ágil y fuerte.
Aunque a veces es difícil y el león se cansa otra vez, él no se rinde. Practica con alegría y se siente orgulloso de cada pequeño paso que da.
Finalmente, un día el león corre más rápido que la gacela y acaban convirtiéndose en amigos
La Cuaresma es como el entrenamiento del león: nos prepara con alegría y esfuerzo para una gran fiesta. Si todos los días somos un poquito mejores, nuestro corazón se hace fuerte como el del león, y nuestra vida se llena de amor.
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