¡Buenos días a todos/as!
La pequeña oruga tiene mucha hambre y come sin parar. A veces come demasiado y le duele la barriga… pero poco a poco aprende. Y después de esperar tranquila dentro de su capullo, sucede algo maravilloso: ¡se convierte en una preciosa mariposa!
A veces queremos todo ya, como la oruga cuando tenía mucha hambre. Pero crecer es poquito a poco. Nuestro cuerpo crece, nuestro corazón aprende, y cada día somos un poquito diferentes. Y aunque ahora seamos pequeños… ¡por dentro estamos preparándonos para hacer cosas muy grandes!
- Nosotros también crecemos como la oruga ¿Qué cosas sabes hacer ahora que antes no sabías?
Gracias, Jesús, porque cada día me ayudas a crecer. Cuando tenga que esperar, ayúdame a tener paciencia. Y cuando cambie y aprenda cosas nuevas, ayúdame a hacerlo con alegría.
Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.