¡Buenos días!
Niños y niñas, mirad a vuestro alrededor… ¿Somos todos iguales? ¿Tenemos el mismo color de pelo, los mismos gustos, la misma forma de ser?
Monstruo Rosa, el protagonista del cuento, es distinto a los demás. Es rosa en un mundo donde todo es igual… y eso le hace sentirse raro, como si no encajara. Pero un día decide marcharse y buscar un lugar donde pueda ser él mismo. Y allí descubre algo muy bonito: hay otros seres diferentes… ¡como él!
Este cuento nos enseña que ser diferente no es algo malo, al contrario: nos hace especiales, únicos y valiosos. No tenemos que cambiar para gustar a los demás. Podemos ser como somos, con nuestros colores, nuestras ideas y nuestra forma de ser. Y también nos enseña algo muy importante: debemos respetar y querer a los demás, aunque sean distintos a nosotros.
Gracias, Jesús, porque todos somos diferentes y especiales. Ayúdanos a querernos tal como somos y a respetar a los demás.
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