A veces, como la niña del cuento, nos sentimos preocupados. La preocupación aparece cuando algo nos da un poco de miedo, cuando no sabemos qué va a pasar o cuando pensamos mucho en algo. Cuando estamos preocupados, nuestro corazón puede sentirse un poquito apretado o tenemos muchas preguntas en la cabeza. Y eso es normal. A todos nos pasa alguna vez.
En el cuento aprendemos algo muy importante: no tenemos que guardar la preocupación solo para nosotros. Podemos hablar con alguien que nos quiera, como mamá, papá, los abuelos o la maestra. Cuando contamos lo que sentimos, la preocupación se hace más pequeña. Poco a poco descubrimos que no estamos solos y que siempre hay alguien que nos cuida y nos ayuda.
- ¿Qué haces tú cuando algo te preocupa?
Jesús, cuando estoy preocupado o preocupado, ayúdame a recordar que tú estás conmigo y que hay personas que me quieren y me cuidan.
Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.