¡Buenos días niños y niñas!
Las flores comienzan siendo semillas muy pequeñas. Las ponemos en la tierra, las regamos, les da el sol… y poco a poco crecen hasta convertirse en flores bonitas.
Nosotros también somos como estas semillas. Las cosas pequeñas que hacemos todos los días —una sonrisa, ayudar a un amigo, compartir, decir “gracias”— son como semillas. Aunque sean pequeñas, hacen crecer cosas muy bonitas: la amistad, la alegría y el amor.
- Hoy piensa: ¿qué pequeña semilla puedes plantar tú? Un gesto hermoso, una palabra amable o una ayuda a alguien.
Jesús nos enseña que las cosas pequeñas, hechas con amor, pueden hacer crecer cosas muy grandes Jesús, ayúdame a plantar semillas buenas todos los días. Que con mis manos y mi corazón hagan crecer flores de amor y alegría.
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