¡Buenos días niños y niñas!
En este corto, una mariquita tiene tres huevos propios que cuida con mucho cariño. Un día, cae otro huevo y ella también lo recoge y lo cuida como si fuera suyo. Cuando nace, descubre que no es una mariquita, sino una pequeña oruga. A pesar de ser diferente, la mariquita sigue cuidándola igual que a los suyos.
Esta historia nos enseña que el corazón puede ser grande y generoso. No sólo amamos a los que son como nosotros, sino también a aquellos que son diferentes. La mariquita nos muestra que se puede cuidar, compartir y querer sin hacer diferencias.
Jesús, ayúdame a tener un corazón grande, a cuidar y amar a todos, sin hacer diferencias.
Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.