¡Buenos días niñas y niños!
Hoy, observamos una araña trabajando sin parar. Poco a poco va pasando de un lado a otro, estirando sus hilos muy finitos. Aunque tarda mucho, sigue trabajando con calma y paciencia hasta que su telaraña queda terminada.
La araña no tiene prisa. Va haciendo su trabajo despacito, hilo por hilo, y no se rinde aunque sea difícil. Si un trocito se rompe, vuelve a empezar otra vez. Ella nos enseña que las cosas importantes necesitan tiempo, paciencia y esfuerzo. Así también nosotros: cuando aprendemos algo nuevo, recogemos los juguetes o intentamos hacer algo difícil, podemos seguir poquito a poco sin rendirnos. Con calma y constancia, las cosas salen mejor.
Jesús, ayúdame a tener paciencia y a no rendirme cuando algo me cueste. Enséñame a seguir intentándolo poquito a poco.
Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.