Buenos días niñas y niños
En este cortometraje conocemos a Rosy, una niña que quiere aprender a tirarse al agua. Cerca de ella hay otra niña que hace saltos increíbles y todos la miran y aplauden. Pero Rosy no se pone triste ni deja de intentarlo. Aunque al principio le cuesta, sigue practicando con valentía y alegría.
Esta historia nos enseña algo muy importante: cada persona aprende a su ritmo. No hace falta ser el o la mejor ni hacer las cosas perfectas para disfrutar y sentirse orgulloso. Lo importante es intentarlo, confiar en uno mismo y no rendirse.
A veces vemos que otros hacen algo muy bien y pensamos: “Yo no puedo”. Pero Jesús nos recuerda que todos tenemos algo especial dentro y que, poquito a poco, podemos crecer y aprender muchas cosas.
Jesús, ayúdame a confiar en mí.
Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.