¡Buenos días!
Hoy hemos escuchado una canción que nos recuerda algo muy bonito: ¡aquí cabemos todos!
En nuestra clase somos diferentes: unos hablamos mucho y otros poquito, unos corremos muy rápido y otros necesitan más tiempo, a unos nos gusta pintar y a otros bailar. Pero ¿sabéis qué? Todos somos importantes y todos tenemos un lugar.
Jesús también quería que nadie se quedara fuera. Se acercaba a todos, los escuchaba y los hacía sentir queridos. Nosotros podemos hacer lo mismo cuando invitamos a jugar a alguien, compartimos, ayudamos o decimos: “¡Ven, juega con nosotros!”
- ¿Alguna vez has invitado a jugar a un niño que estaba solo?
- ¿Qué podemos hacer para que todos se sientan queridos/as en nuestra clase?
Jesús, ayúdanos a abrir nuestro corazón para que nadie se quede fuera. Que en nuestra clase siempre quepamos todos.
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